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los corporales de la misa, Ningun otro lienzo ha de lavarse donde los corporales, y la agua donde se lavaren estos, debe verterse en el sumidero dela pila bautismal. Procurad pues cumpliendo con toda limpieza y el mayor esmero estos ministerios materiales y visibles que bemos dicho, cumplir asimismo con perfeccion los espirituales é invisibles que aquellos significan. Porque el altar de la sapta iglesia es el mismo Je-* sucristo, segun san Juan que dice en su apoca— lipsi que él habia visto un altar de oro, estando en pie delante del trono, en el que y por el que se consagran las ofrendas de los fieles á Dios padre. Del cual altar son tohallas y corporales los 'miembros de Cristo, es decir los fieles de Dios, de quienes el señor se cubre como de unas vestiduras preciosas segun aquello del salmista: el señor reinó y se vistió su gala. £1 bicnaventura-r do san Juan vio tambien en el apocalipsi al hijo del hombre ceñido con su faja de oro, esto es de la muchedumbre de los santos. Si sucediere pues por la fragilidad humana que los fieles se manchen con alguna culpa; vosotros les habeis de suministrar el agua de la doctrina celestial, con la que se purifiquen, y vuelvan á ser ornamento del altar y culto de aquel divino sacrificio. Sed pues tales, que podais servir dignamente á los sacrificios de Dios y á su santa iglesia, es decir al cuerpo de nuestro Señor Jesucristo cimentados en la verdadera fe católica , porque como dice el apóstol, todo lo que no proceda de la fé es pecado, es cismático, y está fuera de la unidad de la iglesia. Por tanto si hasta ahora fuisteis tibios y perezosos en la asistencia al templo, debeis ser continuos en él en adelante: si hasta aquí soñolientos, despiertos en adelante: si hasta ahora destemplados, en adelante sobrios: si hasta ahora deshonestos , en adelante castos. Lo que ruego se digne concederos el mismo Dios que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen."

Dejan á un lado las candelas: se levantan con las manos juntas. En seguida loma el señor obispo y va entregando á todos el cáliz con la patena sobrepuesta vacíos ; y mientras ellos tocan ambas cosas sucesivamente con la mano derecha de dos en dos poniendo los pulgares sobre la patena y los otros dedos en la copa del cáliz con la izquierda extendida y junta al pecho, les dice:

Videte , cujus ministerium vobis traditur: ideó vos admoneo, ut ¡ta vos exhibeatis, ut Deo placere possitis.

Ved qué ministerio es el que se os encarga: por tanto os amonesto os conduzcais en él de modo que podais agradar á Dios.

Despues el arcediano que estará á la derecha del prelado toma y Ies entrega las vinajeras con vino y agua, el platillo y tohalla que igualmente deben tocar todos.—El señor obispo se levanta , y puesto en pie con mitra vuelto al pueblo dice: Oremus Deum Síc.

"Pidamos á Dios nuestro señor , hermanos carísimos, que derrame su bendicion Ü8 y gracia sobre estos siervos suyos, que tuvo á bien llamar para el oficio del subdiaconado, para que sirviendo fielmente en su presencia consigan los premios que destinó desde la eternidad para los santos con los auxilios de nuestro señor Jesucristo, que con él vive y reina Dios por todos los siglos de los siglos, ty. Amen,''

Dejada la mitra vuelto al altar dice: Ore— mus.=Los ministros: Flectamus genua. IJf. Levate. Los ordenandos vuelven á arrodillarse; y el señor obispo en pie ácia ellos y sin mitra les dice: Domine sancte &c.

"Señor santo, padre omnipotente , Dios eterno, dígnate bendecir 3< estos tus siervos que te serviste elegir para el oficio del subdiaconado, á fin de que los tengas en el santuario como unos esforzados y vigilantes centinelas de la milicia celestial , y ministren fielmente en tus santos altares,-y descanse sobre ellos el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y fortaleza, el espíritu de ciencia y de piedad , y los llenes del espíritu de tu temor santo: y los confirmes en el servicio ó ministerio del divino culto, para que sumisos y obedientes en hecho y en dicho á tus mandatos consigan y gocen perpetuamente tu gracia soberana: por tu hijo Jesucristo señor nuestro Dios que contigo vive y reina en unidad del Espíritu santo por todos los siglos de los siglos. Amen."

Siéntase el señor obispo: pénenle la mitra: y va poniendo á cada uno de los ordenandos arrodillados ante él sobre la cabeza el amito que llevaban suelto al cuello diciendo:

Accipe amictum, per quem designatur castiga— tio voris in nomine Patris © et Filii © Spiritus sancti gg. 1^. dmen.

Toma el amito, en el que se señala el castigo de la voz ó guarda del silencio: la moderacion y circunspeccion en el hablar en el nombre del Padre 8J y del Hijo £8 y del Espíritu santo gg- 9^- Amen(i).

Luego acomoda á cada uno el manipulo en el brazo izquierdo, diciendo al mismo tiempo:

Accipe manipulum, per quem designantur fructus bonorum operum: in nomine Patris © el Filii el Spiritus sancti ©' ^m*i

Toma el manipulo , por el que se designan lo» frutos de las buenas obras: en el nombre del Pa

(i) El rito de imponer el amito ó superhumeral en la cabeza de los que se ordenan de subdiáconos no se halla en los pontificales antiguos ni aun en el Moguntino que está en la biblioteca del rei de Francia n. 3870, segun Marlene que se cree del siglo XIV. Este prescribe que ordenados los subdiieonot antes de retirarse á su lugar les prevenga el obispo que desde aquel dia están obligados todos ellos í rezar cada día las siete horas canónicas , sea cual fuere el título á que M ordenaron.>=Y.Sebast. Oxom. Je sacr. ord.

dre ge, del Hijo y del Espíritu santo. T£. Amen.

En seguida viste á cada uno la tunicela (ó dalmática) diciendo:

Tunicá jucundítalis et indumento lastitiat in~ duat te dominus: in nomine Patris 88 et Filii 83 et Spiritus sancti 88. ty. Amen.

El señor te vista la túnica de regocijo, y la vestidura de alegría:. en el nombre del Padre 83 y del Hijo 88 y del Espíritu santo 83. l)f. Amen (i).

Despues toma y entrega á todos el libro de las epístolas que ellos han de tocar con la mano derecha, juntos ó de dos en dos, diciéndoles el prelado.

Accipile librum epislolarum, et hubete potes— tatem legendi eas in ecclesia sanctá Dei, tam pro vivís quam pro defunctis: in nomine Patris 83 et Filii 83 et Spiritus sancti 83- fy- -Amen.

Tomad el libro de las epístolas, y tened potestad de leerlas en la iglesia santa de Dios así por los vivos como por los difuntos: en el nombre del Padre 83 y del Hijo 83 y del Espíritu santo 88. 9^. Amen.

Todo esto concluido, el arcediano les intima se retiren á su primer lugar: previniendose á uno de los nuevos subdiáconos que ha de cantar la epístola á su tiempo.

(i) Hasta haber puesto amito manípulo y tunicela al primero no pasa al segundo; y asi sucesivamente-.

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