صور الصفحة
PDF
النشر الإلكتروني

ANIVERSARIO

DE L.V VICTORIA DE CHACABCCO

La espantosa í larga anarquía que ha afiijido a casi todos los estados hispano-amerioanos desde los primeros tiempos de su independencia, nos parece llega ahora a una erisis favorable, que no puede ménos de conducir a su última solucion. No es este para nosotros un puro presentimiento, hijo del vivo deseo que nos anima por la paz i felicidad jeneral de los estados hermanos; es mas bien una profunda conviccion, fundada en la misma duracion del mal; en los erudos desengaños que lia sembrado por todo, i en la decision jeneral en favor del orden, que ha llegado a ser el tema, hasta de los mismos dssorganizadores de ántes.

Que los estados americanos ticnen.cn sí mismos los medios de establecer este orden, i de un modo sólido i permanente, apenas podrá ponerse on duda, en presencia de los ejemplos i brillantez de dos de estos estados, que, marchando por la misma senda, tropezando con iguales inconvenientes i sin recursos ajenos o extraordinarios, han llegado felizmente a establecer un sistema regular político i económico, que lleva todas las apariencias de estabilidad i todos los jéneros de adelantamientos.

Estos estados especialmente favorecidos son, como es sabido, Venezuela i Chilo, que disfrutan de todos los bienes de la paz pública i del orden legal, a cuya sombra benéfica se desarrollan entre ellos sus instituciones, i erecen cada dia en moralidad pública i prosperidad material. I ¡cosa digna de notarse! Venezuela i Chile se hallan sin relacion alguna entro sí, i colocados en extremidades opuestas, como para servir de modelo a las demas repúblicas hermanas, marcando a todas ellas la diferencia que existe entre el orden i la anarquía, la exaltacion i la prudencia, i para hacer ver a las naciones extrañas que no debe desesperarse de la suerte de unos países llamados a grandes destinos, aunque extraviados ahora de la senda que conduce a la verdadera felicidad do las naciones por pasiones mui excusables en la infancia de ellas, i atendido su orijen, inexperiencia i todos los antecedentes de su existencia política.

Hé aquí tambien las causas que han movido nuestra pluma siempre que hemos tratado de hacer ver las ventajas de nuestra situacion feliz, i que nos han hecho aprovechar i aun buscar las ocasiones de inculcar el amor al orden, para hacerlo amar mas i mas de nuestros conciudadanos, i atraer sobre él i sobre nosotros mismos las miradas de los pueblos americanos, menos felices que nosotros, i necesitados por consiguiente de los argumentos del ejemplo i do los hechos. En esta obra, protestamos que jamas ha entrado la menor parte de vanidad o jactancia, o el ridículo orgullo do representarnos a los ojos del mundo como un pueblo excepcional entre los que tuvieron el mismo orijen, o como especialmente llamado a diferentes destinos que los demas; semejante superficialidad seria indigna del carácter del país, i de la experiencia que acerca de la instabilidad de las cosas públicas en los países nacientes, hemos llegado a adquirir a costa de los grandes sacrificios i desgracias que hemos arrostrado en comun con las nuevas naciones americanas.

Estamos persuadidos, por el contrario, que lejos de dar la debida importancia a los hechos salientes de nuestra historia de ayer i la de ahora, i de representarlos con el relieve correspondiente, o los rebajamos a veces nosotros mismos, o dejamos a la posteridad el cuidado de hacernos la debida justicia; dejamos, por ejemplo, como olvidada la última gloriosa campaña de nuestras armas en el exterior, su grandiosa terminacion en Yungai i el desinteres i magnanimidad de Chile en toda la obra do restauracion delPerú; acaba do pasar el 20 de enero sin un recuerdo de estos hechos, i sin que nadie mencione que Chile adquirió desde su primer ensayo sobre las fuerzas españolas el dominio del Pacífico, que ha sabido conservarlo, i que de Chile i por él se han hecho todas las expediciones maritimas de importancia, inclusa la do la restauracion en beneficio de la causa americana. Mas extraño parece todavía el que no so lije bastante la atencion acerca de lo que pasa actualmente entre nosotros, sobre todo despues de aquella gran crisis electoral del año precedente (1811) i en esta misma estacion, que parecía a los ojos de muchos de un peligro inminente para la paz pública, sin que faltaran otros que la considerasen como el paso preliminar de una disolucion inevitable, o de verdadera rctrogradacion hacia los tiempos de confusion i desorden. I sin embargo, Chile i sus instituciones salieron triunfantes de aquella penosa prueba; nació de ella misma la obra de la reconciliacion de los ánimos; la paz pública i el orden legal se cimentaron i establecieron sobre fundamentos mas sólidos que nunca; i se abrió una nueva era de civilizacion i adelantamiento, de cuyos beneficios participan actualmente todos los chilenos.

Despues de esto, i en medio del cuadro brillante de actividad industrial i de espíritu de empresa que nos rodea, i del prospecto mas halagüeño todavía de continuada paz, i de mejora i prosperidad crecientes, talvez es un signo nada equivoco de nuestra solidez de principios i sobriedad de aspiraciones en el orden político, esa misma modestia que nos hace como olvidar las pajinas mas gloriosas do nuestra historia i no dar importancia a los adelantamientos de todo jénero que hemos conseguido a favor de esos mismos principios i del órden público felizmente establecido.

Pero semejante modestia, compañera inseparable del verdadero mérito, en los individuos como en las naciones aventajadas, no debe ser llevada demasiado adelanto, o en perjuicio de los bienes que podrian resultar a otros i a nosotros mismos, dando a conocer nuestra situacion actual, i los medios por donde hemos llegado a ella. Importa que la conozcan, lo repetimos, los pueblos hermanos, por lo mismo que les deseamos todo el bien posible, porque estamos seguros de sus simpatías, para con nosotros. Sabemos ademas, por experiencia, que las mismas ideas mas o menos acertadas, i aun los mismos extravíos, han señalado la carrera do sus buenas i malas fortunas en todas las secciones americanas desdo el principio do su transformacion política; i creamos deberles un buen ejemplo, que será fecundo en resultados importantes, i que no dudamos será seguido, como lo fué de una extremidad a otra el eco de la independencia i el instinto de libertad, desgraciadamente pervertido o extraviado en todas partes, i que ya es tismpo de sobra do que sea moderado por el buen sentido público i dirijido por la razon i la experiencia. Por eso, nunca hemos desesperado de la suerte de estas nuevas naciones, i aun creemos ver cercano el dia de su paz exterior í doméstica, para darse mutuamente la mano i caminar juntas por la via del orden hacia las mejoras sólidas i la mayor dicha social.

Del mismo modo, croemos de suma importancia que sea conocida nuestra situacion actual por las naciones europeas, en donde el sobrante de capitales i de una poblacion activa e industriosa, se hubieran abierto paso hasta nosotros, hace tiempo, sin las continuas revueltas i ajitaciones que nos han atormentado, i que hacían incierta, por no decir imposible, toda especulacion industrial o cualquiera empresa fundada en la estabilidad de nuestros gobiernos c instituciones. Felizmente, el estado i circunstancias de Chile no han debido escaparse a la observacion de aquellas naciones; i el hecho de ser este país el primero que con el pago exacto de la deuda interior i extranjera, ha dado positivas pruebas de su empeño por el restablecimiento de su crédito i el cumplimiento de sus obligaciones, empieza ya a reanimar las especulaciones de los europeos, i hoi se hacen a nuestro gobierno proposiciones de diversos jéneros que deben contribuir al desarrollo de nuestras riquezas naturales, i quo no dudamos, serán realizadas en breve tiempo. Solo falta quo las ventajas de Chile, así en el orden político como en el orden industrial, se hagan mas jencralmente conocidas; i he aquí el cargo de los escritores públicos, si desean que se apresure la época de los grandes adelantamientos a que es llamado el país.

I mporta, por último, esto conocimiento a los misinos chilenos, para animarles a las empresas útiles, estimular, las bellas acciones con el ejemplo ele nuestros conciudadanos cpie mas se han distinguido en obsequio del bien público, i formar el carácter nacional sobre la base del amor al país i a sus instituciones, trayendo a la memoria los males i extravíos pasados, i excitando el entusiasmo público, p >r medio de los recuentas gloriosos de todas épocas, o do los varones ilustres, a quienes son debí los los bienes de que disfrutamos.

¿I qué dias mas oportunos para estos grandiosos recuerdos, cpie los de Chacabuco i la independencia, unidos en un mismo aniversario, como lo habian sido necesariamente por la fuerza delos acontecimientos? Sí;la jornada inmortal del 12 de febrero de 1817, que asegurc) la independencia de Chile, i aun abrió la puerta a la de esta parte de América, debia ser celebrada al año siguiente i en igual día, con la proclamacion i juramento solemne de esa misma independencia, perdida en una época fatal de desavenencias, i por lo mismo suspirada i mas ansiada que nunca. Imponente i grandiosa fué por cierto.la pompa de aquel dia, sin igual el entusiasmo, puros i fervientes los votos del pueblo.... El entusiasmo reparó en breve el desastre de Cancha-Rayada, i los votos de la independencia fueron Helladi >s con sangre chilena en Maipo. El dominio español cayó para siempre en Chile; nació nuestro poder marítimo solo por obra do este mismo entusiasmo, i con él solo fuimos a desafiar a nuestros antiguos señores en el mar, i en aquel imperio de los Incas, centro de todos sus recursos i empresas. Cuatro años mas tarde habia terminado en toda la América la guerra de la independencia.

Tales fueron en compendia las consecuencias de acpiel famoso dia de Chacabuco, o mas bien el rápido encadenamiento do acontecimientos extraordinarios i gloriosos derivados de él, que lo harán memorable para siempre, i que no haya un chileno, que deje de saludar con entusiasmola vuelta de cada uno de sus aniversarios. En el presente, cpie vemos realizados lodos los bienes que se proponían los autores de la independencia, no podremos menos de volver nuestras miradas de reconocí

« السابقةمتابعة »