صور الصفحة
PDF
النشر الإلكتروني

de sencillez i austeridad eu la vida privada; lumbrera de la iglesia do Santiago por sus virtudes i por su vasta erudicion en las ciencias sagradas. Versado tambien en las ciencias i la literatura profanas, fué el primer profesor de economía política en el Instituto Nacional, donde enseñó ademas el derecho natural i de jentes, como teolojía i humanidades en el Seminario Conciliar. Ejerció con distincion el profesorado; i a pesar de su quebrantada salud concurrió a los trabajos de la facultad a que pertenecía. Selló sus eminentes servicios a la relijion i a la nacion, destinando su cuantioso patrimonio a objetos de beneficencia pública.

Otro nombre, señores, se asoma a mis labios, que no me es posible pronunciar. Ya concebis que alucr¿ a un joven que, nacido en Inglaterra, se formó principalmente en Chile; que casi niño fué profesor del Instituto Nacional; que contribuyó allí bastante al restablecimiento del estudio de la lengua latina; que en una gramática de este idioma introdujo por la primera vez las doctrinas do la filolojía europea de los últimos años; que dejó acopiados materiales para una segunda edicion de aquella obra en que desgraciadamente hubo do trabajar otra mano; que cultivó la literatura con suceso; que se distinguió en el foro desde que entró en él; que fué precipitado al sepulcro en la flor de la vida, malogrando las mas bellas esperanzas. El vecindario de Santiago le lloró, i conocía solamente la mitad de su alma.

Hai otro asunto, i será el último; mas personal, si cabe. Ileelejido casi unánimemente por este ilustre cuerpo para el primer lugar de la terna del rectorado vacante; reelejido de este modo en la reunion universitaria mas numerosa que se ha visto hasta ahora, debo aprovecharme de esta primera oportunidad para dar a la universidad un testimonio público de mi profunda gratitud. Debo darlo asimismo al excelentísimo señor patrono, que se ha dignado confirmar el sufrajio de la universidad. Debo darlo al señor ministro de instruccion pública, que se ha servido mencionar a las cámaras lejislativas mi reeleccion en términos tan honoríficos para mí. Pero la mejor muestra do mi reconocimiento será la consagracion de mis débiles fuerzas al servicio de la nacion chilena, mi constante favorecedora, de la universidad i de la juventud estudiosa, en quien (lo he dicho muchas veces i me complazco en repetirlo) en quien tengo una fe sincera: la patria, que hace tanto por ella, que espera tanto de ella, a cuya organizacion es llamada ella a poner la última mano, no verá frustrada su esperanza. Contribuir a este venturoso resultado, es la mision de la universidad en la esfera de sus atribuciones. Para la parte que en esta mision me toque a mí, siento no poder ofreceros mas que celo i trabajo. Contad con ellos, mientras me quede un resto do vida i de fuerzas.

[Anales de la Universidad, Año do 1848.)

MEMORIA

PRESENTADA AL CONSEJO DE LA UNIVERSIDAD
EN SESION DE 11 DE MARZO DE 1854

Señohes:

En virtud de lo dispuesto en el artículo 24 del supremo deereto de 23 de abril de 1844,, me cumple dar cuenta del estado actual de la instruccion pública, de las mejoras introducidas en ella durante el quinquenio principiado en setiembre de 1848, de los obstáculos que las lian contrariado, i de los acontecimientos que durante el mismo periodo bayan tenido una relacion inmediata con la instruccion pública. Concluiré, como se me previene en el mismo deereto, dando una breve noticia de los miembros de esta universidad que han fallecido, i que se lian distinguido por su celo en favor de la instruccion.

I

Por el artículo número 8, de la lei de 19 de noviembre de 1842, que asentó sobre nuevas bases esta universidad, se cometió a la facultad de filosofía i humanidades ol encargo de dirijir las escuelas primarias, proponiendo al gobierno las reglas que juzgase mas convenientes para su organizacion; el de redactar, traducir, revisar los libros que hubiesen de servir de texto en ellas; el do llevar un rejistro estadistico que presentase cada año un cuadro completo de la enseñanza primaria en Chile; i el de hacer, por medio de sus miembros i de corresponsales intelijentes, la visita e inspeccion de las escuelas primarias de la capital i de las provincias.

Por otra parte, en el deereto do 23 de abril de 1844 arriba citado, se cometió al consejo de la universidad la inspeccion de todos los establecimientos de educacion, nacionales, provinciales o municipales, en cuyo número se comprendieron sin duda las escuelas primarias, segun se ve por el artículo 50. La inspeccion se extendia, con ciertas limitaciones, a los establecimien tos particulares.

Para llevar a efecto estos encargos se establecieron juntas provinciales de educacion (artículo 57), e inspecciones departamentales (artículo 02).

La facultad do bumanidades pudo ejercer i ejerció satisfactoriamente la inspeccion de las escuelas primarias de la capital; pero carecía de medios para extenderla mas allá de la ciudad de Santiago. Esto fué sin duda lo que dió motivo al precitado deereto de 23 de abril, que parece trasferir la inspeccion jeneral de las 'escuelas al consejo, por medio de las juntas provinciales i do las inspecciones de educacion. Mas tardó poco en percibirse que esta organizacion era poco ménos que completamente ineficaz para el objeto que se deseaba. Una que otra provincia ha habido en que merced al celo del jefe superior se desplegó por algun tiempo una actividad bienhechora, i se cumplió con la debida regularidad el encargo de diríjir estados periódicos al consejo. Pero la mayor parte de las provincias no los han remitido sino a intervalos mas o menos largos, i aun entóneos incompletos. Hai algunas, i no por cierto de las menos avanzadas en civilizacion i riqueza, de las que no se han recibido mas que uno o dos estados desde el año de 1844 hasta el dia. Aquella especie de animacion que se notó al principio, fué poco a poco entibiándose, i la experiencia me parece haber ya demostrado la insuficiencia de esta armazon de juntas i do inspecciones para los fines do su institucion, i en particular, pura proveernos de datos estadisticos con la frecuencia i regularidad necesarias. Lo que a este respecto se ha obtenido, se debo en su mayor parte a la accion directa del ministerio de instruccion pública ejercida por los órganos oficiaIes de la administracion. Mácese, pues, cada dia mas urjente la creacion de otro orden de cosas, o el complemento del que ya se ha ensayado cometiendo la estadística ole la enseñanza a una seccion del ministerio de instruccion pública. La facultad de humanidades i el consejo podrían seguir, como hasta aquí, facilitando en este ramo los trabajos del supremo gobierno, ya en la discusion de los reglamentos, ya en la revision do los textos, ya en la indicacion de otros nuevos, o en la reforma de los existentes. La inspeccion, confiada principalmente a los visitadores, aumentándose su número de manera que todas las escuelas de la república pudiesen ser visitadas a lo menos una vez cada año, jeneralizaria los excelentes resultados que ya se han logrado por este medio en las escuelas en que hasta ahora ha podido emplearse. Durante la ausencia de los visitadores, cuidarían los inspectores de que se observase el réjinien establecido por aquéllos en las escuelas fiscales, municipales i conventuales, i les darian cuenta de lo que sobre este punto mereciera su atencion o reclamara su intervencion.

Las juntas provinciales ejercerían la inspeccion en las capitales de provincia, pero dejando siempre a los visitadores la incumbencia de proponer i plantear las reformas, en una palabra, todo lo concerniente a la sustancia, forma i distribucion de la enseñanza. A mi juicio, la accion legal de los visitadores debería ser uniforme en las escuelas fiscales, municipales i conventuales; extensiva en ellas a plantear las reformas didácticas, i limitada en las escuelas particulares a recomendarlas. Pero, en la parte represiva de prácticas opuestas a la moralidad i a la salubridad, las atribuciones de los visitadores deberían ser unas mismas en todos los establecimientos de enseñanza primaria, cualquiera que sea la procedencia de los fondos de que subsistan.

De estos antecedentes, se colije la necesidad de un reglamento que determine las atribuciones de los visitadores en las varias clases de escuelas primarias; sus relaciones con los inspectores i las juntas; las facultades de que pueden hacer uso; i su correspondencia periódica con el ministerio do instruccion

pública i con el consejo universitario. Pero es preciso recorOpúsc. 31

« السابقةمتابعة »