صور الصفحة
PDF
النشر الإلكتروني

MEMORIA

QUE EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DEBIÓ PRESENTAR
ANTE ESTA CORPORACION EN 1859

Dos causas, señores, han contribuido al largo retardo de esta exposicion, que debia haberos sido presentada mas de un año hace. La primera es notoria, el estado de mi salud: el excelentísimo señor patrono tuvo la bondad de concederme el espacio do tiempo que mo fuese necesario para ejecutar este trabajo. La segunda es la escasez de los materiales que esta exposicion exijia; porque de los informes periódicos de las provincias no habian venido, ni con mucho, los suficientes para deducir resultados jenerales, a lo monos aproximativos. Ya en otras ocasiones he tenido que lamentar esta falta, a pesar de las órdenes que el supremo gobierno habia repetidas veces circulado para su remision. Baste decir que hai provincia de que apénas se habrán recibido, durante los tres quinquenios precedentes, uno o dos estados jenerales de los prescritos por decretos supremos; i la provincia a que aludo es cabalmente una de las mas adelantadas de la república.

Principiaré, como lo hice en las dos épocas precedentes, echando una mirada sobre la instruccion primaria. Contra la difusion de este importantísimo elemento de civilizacion, militan todavía, i militarán algun tiempo, las causas que enumeré en mi primera memoria, pronunciada el "29 de octubre de 1848; Opúsc. . 55

aunque es de esperar que obrarán con una diminucion progresiva de fuerza, si despues do tantas ajitaciones desastrosas la paz interior restablece su imperio.

La proporcion de los que, por cada mil habitantes do toda edad i sexo, asistían en cada provincia a las escuelas, pareció entonces aproximativamente la que se deja ver en la lista que

sigue:

En Chiloé 50

Valparaíso 35

Santiago 30

Valdivia 26

Atacama 25

Talca ,.. 23

Coquimbo.... 20

Aconcagua 17

Ñu ble 15

Concepcion ... 13

Maule 10

Colchagua 7

El término medio para toda la república no pasaba de 22: Chiloé, Valparaíso i Santiago ocupaban la parte superior de la escala, i en la extremidad inferior estaba Colchagua. El departamento mas favorecido era el de Valparaíso, donde por cada mil habitantes iban mas de ochenta a la escuela; siguiéndose a éste el de Calbuco, en que la proporcion era representada por 70, i luego el de Santiago, donde alcanzaba apénas a 40.

La proporcion de los sexos era sumamente desfavorable a la mujer, pues apreciando en 22 por 1,000 el total de los que frecuentaban las escuelas, el de los varones alcanzaba a mas de 18 i el de las mujeres a un poco menos de 4, estando por consiguiente aquéllos a éstas en la razon de Sal.

La enseñanza mas elemental se reducía a lectura, eseritura i rezo; i en este escaso pábulo de la intelijencia naciente se juntaba a lo mezquino lo imperfecto i grosero. No defraudemos, con todo, de la merecida alabanza a los que en las localidades monos populosas i florecientes, donde no era posible encontrar preceptores de la mas medioere idoneidad, se dedicaban a la ruda tarca de maestros do escuela, sin mas recompensa que el óbolo del pobre, i sin otra perspectiva que la de una-ancianidad indijente.

En ciertas escuelas, se enseñaba ademas el catecismo, i se daban rudimentos de aritmética i de gramática de la lengua nativa, que se desarrollaban en otras de orden superior, sobre todo on las fiscales i municipales. A las de niñas, faltaba, en jeneral, mucho para llegar aun a este humilde nivel; pero en recompensa se las ejercitaba mas o menos en las labores i habilidades propias del sexo.

En la exposicion que tuve el honor do hacer al consejo de la universidad el 11 de marzo de 1854, indiqué, aunque de un modo bastante imperfecto, la marcha de la instruccion primaria durante el quinquenio corrido hasta el año precedente. El número de niños que entonces iban a la escuela en cada provincia, comparado con la cifra de la poblacion segun el censo de 1843, aparece en esta escala descendente, deducida de los datos de la memoria ministerial de 1853:

En Chiloé 50 por 1,000

[table]

El término medio de toda la república era algo inferior al del quinquenio precedente, subiendo a poco mas de 21.

Habiéndose tomado por base el censo de 1843, todos los resultados obtenidos en 1853 debian ser forzosamente algo superiores a la realidad por el incremento que buho de tener la poblacion en un decenio entero. Siendo este aumento en la mayor parte de las provincias, lento i en la totalidad poco rápido, creo que los guarismos precedentes pueden adoptarse como no mu i distantes de una apreciacion exacta.

Ateniéndonos a ello, resulta que Chiloé, Santiago, Valdivia, Coquimbo i Ñuble, conservaban la cifra del quinquenio anterior; que Valparaíso i Concepcion habian subido notablemente en la escala; que, en Colchagua i Maule, se observaba un lijcro ascenso; que Atacama i Aconcagua descendían un poco; que Talca bajaba de 23 a 17, acaso por algún error en los datos; i que, en el término medio de toda la república, se notaba una leve merma. Lo que no admite du la, es que la marcha absoluta de la instruccion primaria habia subido en todas partes, i que las proporciones decrecientes se deben al aumento de la poblacion, que no pudo menos de ser vario en las diferentes localidades.

En esta distribucion de la enseñanza primordial en Chile, es consolatorio observar que la razon de las niñas a los varones habia recibido un aumento considerable, elevándose desde el quinto hasta el tercio.

Si se me permitiera descender hasta la última cuota de la instruccion, que en tiempos pasados mas que ahora, i en las clases superiores a la ínfima, so dispensaba a la niñez, veríamos, en gran número de familias, lo que pudiéramos llamar un embrion de escuela. Las ocupaciones sedentarias de la mujer permitían a las ancianas de mas instruccion rodearse de algunas jóvenes alumnas, a quienes, junto con el manejo de la aguja, enseñaban la lectura i las oraciones cristianas, participando de estos dos últimos ramos unos pocos varones de la mas tierna edad. Dése ol valor que se quiera a este casi imperceptible jérmen de cultura mental, que en parte subsiste todavía, él forma un elemento social que no desmerece la atencion del moralista, i que, cuando haya gran número de madres instruidas, que, imitando el digno ejemplo de algunas, se dediquen a dar por si mismas el primer alimento a la niñez

« السابقةمتابعة »