صور الصفحة
PDF

s AGRADA BIBLIA

-

NUEVAMENTE TRADUCIDA

DE LA VUILGATA LATINA
AL ESPAÑOL,

ACLARADO EL SENTIDO DE ALGUNOS LUGARES coN LA LUZ QUE DAN LOS
TEXTOS ORIGINALES HEBREO Y GRIEG0, É ILUSTRADA CON VARIAS NOTAS
SACADAS DE LOS SANTOS PADRES Y EXPOSITORES SAGRADOS,

P O R EL ILUSTRÍS IMO SEÑOR

DON FELIX TORRES AMIAT,

Obispo de Astorga, del Consejo de S.M., &c.

DE ORDEN DE S. M. LA REINA GOBERNADORA.

ToMo III del Antiguo Testamento, que contiene el libro de

Los SALMos, el de Los PROVERBIOs, EL ECCLEsIASTés, el

CANTAR DE CANTARES, el libro de LA SABIDURíA, el de
EL ECCLESIÁSTICO, y la PROFECíA DE IsAíAs.

SEGUND A E DICION.

MADRID - 1834e
IMPRENTA DE D. MIGUEL DE BURGOS.

[merged small][ocr errors]
[ocr errors][ocr errors][merged small]

Es fácil observar que, segun el método con que se ha trabajado esta
version castellana de la Sagrada Escritura, ya no han sido necesarias mu-
chísimas de las notas con que el Ilmo. P. Scio y otros traductores tuvie-
ron que explicar los modismos ó frases de las lenguas hebrea y griega,
principalmente aquellos que, despues de latinizados, se hacen casi ininte-
ligibles, sobre todo, si se quieren trasladar materialmente á nuestras len-
guas modernas. En el Discurso preliminar al Antiguo Testamento me
parece haber demostrado con evidencia que, para traducir literalmente,
ó con toda exactitud, muchos idiotismos hebreos y griegos, es absoluta-
mente necesario no atender á la material significacion y colocacion de las
palabras; sino al verdadero y rigoroso sentido de la cxpresion ó cláusula
que componen; y que varios pasages de la Escritura presentan un sentido
sumamente oscuro, irregular, y á veces falso, ó poco decoroso, solamen-
te por el mal modo de traducirse. La sátira seductora y blasfema de un es-
critor moderno, elegante y florido en su estilo, pero falaz é impío hasta
lo sumo, no tiene otro apoyo que la version gramatical, ó esclava de la le-
tra, con que presenta maliciosamente traducido el texto de la Vulgata.
Trasladadas pues al castellano, con la variacion que exige el genio de
esta lengua, las expresiones metafóricas y modismos hehreos y griegos que
conservó el autor de la version Julgata; reducidas ademas muchísimas
notas á una ó dos palabras que se han intercalado en el texto, pero con
letra diferente, á imitacion de las que el Ilino. Sr. Arzobispo Martini
puso entre paréntesis, y de lo que han hecho los mas célebres traductores;
y finalmente con las remisiones que se hacen al pequeño Diccionario de
Notas generales puesto despues del Nuevo Testamento, era consiguiente
que solamente se pusiesen al pie de las páginas aquellas notas que son ne-
cesarias para que el lector menos instruido no entienda malamente algun
pasage de la Escritura que es y ha sido siempre el fin principal por que
la Iglesia tiene justísimamente mandado que las versiones voluares de la

Sagrada Escritura vayan siempre acompañadas de notas tomadas de los
Santos Padres y Expositores católicos.

[graphic]

Pero no obstante lo dicho, considerando que este tomo comprende los libros del Antiguo Testamento de que se hace mas uso en la Iglesia, y que son los que suelen leer con mas frecuencia los fieles, me pareció conveniente poner mayor número da notas que en los anteriores. A lo cual me precisó tambien algunas veces el no hallar palabras ó frases castellanas para trasladar, de un modo claro é inteligible á todos, el sentido literal de ciertas expresiones poéticas de los Salmos, y singularmente de los Cantares, y el lenguage sentencioso, proverbial, y por consiguiente algo oscuro, de los libros Sapienciales.

Creo útil recordar aquí nuevamente lo que ya previne en el Discurso preliminar al Antiguo Testamento, y tambien al principio del tomo II del mismo, y en el Prólogo al Nuevo: es á saber, que mi version no estará exenta de defectos; y que no solo esta, sino ninguna de las demas hechas en lengua vulgar está aprobada por la Iglesia, aunque algumas, como las de los Ilmos. Martini y Scio, sean leidas tantos años hace con general aprecio y utilidad de los fieles. Tan solamente la version latina, llamada Vulgata, es la que está declarada por la Iglesia, en el concilio de Trento, auténtica ó fehaciente, en lo que pertenece á la fe y á las costumbres.

[merged small][ocr errors][ocr errors][merged small]

Es este Divino libro una preciosísima coleccion de himnos y canciones sagradas, con las cuales la antigua Iglesia del pueblo de Dios acostumbraba cantar las alabanzas del Señor, tributarle gracias por los beneficios ya recibidos, implorar su misericordia en las necesidades, ensalzar la santidad de la Ley de Dios para encender los corazones de todos en su amor, ó finalmente hacer memoria de las obras grandes del Señor, y en particular de los prodigios de su amorosa y paternal providencia hácia el pueblo de Israel. Fué antiquisima costumbre entre los hebréos el trasmitir á la posteridad por medio de cantares la memoria de los grandes sucesos ; cantares que, con la dulce armonia del verso y el aliciente del estilo poético, se aprendian fácilmente desde la mas tierna edad, y eran por eso un medio seguro y cómodo para conservar el depósito de la historia de la nacion: medio conocido tambien y usado por otros pueblos de la tierra. Mas en el pueblo de Dios, cuyos monumentos históricos son muchísimo mas antiguos que los de cualquiera otra nacion del mundo, la poesía fué consagrada ya desde su principio únicamente á su verdadero y justo objeto, esto es, á las alabanzas del Señor, y al servicio de la religion y de la virtud. Por otra parte los himnos ó cantares fueron siempre compuestos por varones, no solamente ilustres por sus talentos y hechos, sino tambien animados del espíritu de Dios, el cual les dictó aquellas composiciones; y por lo mismo fueron siempre veneradas como parte del sagrado tesoro de las Divinas Escrituras, conteniendo ademas de los sucesos memorables, preciosos documentos de piedad, é insignes profecías de lo venidero. En el libro del Exodo o se ve el admirable cántico sobre el paso del Mar rojo; y en el Deuteronomio o, aquel en que Moysés dió al pueblo un compendio de toda la Ley, vaticinando el estado del pueblo en el porvenir, segun que observase ó no la misma Ley. En Judith o hemos visto una insigne profetisa, que con un sublime cántico describe el triunfo que consiguió sobre el soberbio Holofernes, alabando á Dios y publicándole autor de la empresa. Los libros de Moysés están llenos de vestigios de semejantes poesías en

1 Exod. c. XV. v. 1. 3 Judith. c. XVI. 2 Deut. c. XXXII.

« السابقةمتابعة »